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En toda sociedad hay personas y grupos dispuestos a dar
gratuitamente parte de su tiempo para apoyar a obras de bien
público.
En Fe y Alegría existe el voluntariado desde su mismo origen, con ese
grupo de universitarios a los que acompañaba al Padre Vélaz sj
cuando se respondió a una necesidad educativa creando la primera
escuela del Movimiento en el Barrio Catia, en Caracas, Venezuela.
Desde entonces, en casi todas las Fe y Alegría (FyA) se
ha desarrollado una extensa red de colaboradores/as en distintos
niveles:
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Colaboración puntual en momentos de actividades.
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Personas que por sus puestos de trabajo pueden gestionar convenios
de colaboración institucional de FyA con universidades, centros de
investigación, instituciones estatales, ONGs u
otras.
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Equipos técnicos para temas específicos: asesoría legal, para
planos de construcción, tareas pedagógicas, equipos pastorales.
-
Personas dispuestas a una colaboración abierta donde sea
necesario.
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Martha Parolin - Argentina
Desde hace muchos años,
anhelaba tener la posibilidad de realizar trabajo
voluntario; con el afán de aportar mi grano de arena
a las transformaciones sociales, ser útil y brindar
lo mejor de mi experiencia a quien lo necesite.
Y así llegué, la fría mañana del 14 de junio, a Fe
y Alegría. Desde ese momento fui descubriendo
personas con una calidez extraordinaria, que me
hicieron muy fácil el proceso de adaptación y
conocimiento de todo lo que abraza Fe y Alegría;
además descubrí en ellas un fortísimo compromiso con
la tarea, que trasciende lo meramente laboral.
Realizo el trabajo en dos áreas: Desarrollo de
Recursos y Pastoral. Así, participé en eventos
educativos y solidarios; he tenido la oportunidad
de visitar las escuelas en San Miguel y poder
conocer los contextos en los cuales trabaja esta
organización. Estas experiencias han sido
fundamentales para mí, e hicieron redoblar mi buen
ánimo, mis ganas y mi alegría frente a esta tarea;
con muchos proyectos para concretar en el 2012.
Es poco el tiempo que llevo
aquí, y muchas y ricas son las experiencias
compartidas. He recibido mucho más de lo que he
dado.
¡Gracias Fe y Alegría por todo lo vivido! |
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Xabier Fuente Iregui -
España
“El voluntariado en Argentina ha sido una gran
experiencia. En la oficina de Fe y Alegría nos
acogieron con cariño y nos trataron muy bien.
Lo más
impactante del viaje fue ver la pobreza que hay, el
pasotismo de los que se supone que tienen que
arreglar el problema, la implicación total de unos
pocos, la situación en que se encuentran, y las
pocas alternativas que tienen para salir de ese
mundo.
A la gente que quiso, pero no pudo ir en esta
ocasión, quiero decirle que esta experiencia ha
valido la pena, y agradezco a la Fundación Accenture
la oportunidad que me ha dado”. |
Jesús Rivas - España
“Las personas que conforman la oficina Nacional de
Fe y Alegría en Argentina tienen una calidad humana
fuera de lo normal, su compromiso va mas allá de lo
laboral y se nota que “vivencian” la misión de
contribuir a darle una oportunidad de una mejor
educación a las personas que viven en entornos
de marginación y pobreza. Si volviera otro año,
quizás haría el viaje al revés, comenzaría
visitando los colegios de las provincias y
terminaría ayudando en la oficina de Buenos Aires.
Solo después de conocer el terreno, uno comprende en
toda su amplitud la tarea que se desarrolla en la
oficina, y le encuentra un mayor sentido.
Debo resaltar la profesionalidad de las personas que
trabajan en Fe y Alegría, el calor humano con el que
me recibieron y por el que no me dejaron solo en
ningún momento, y la rapidez con que aceptaron casi
todas mis propuestas y cómo las pusieron en marcha.
Los resultados obtenidos creo que han sido
positivos. |
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Rachel - Inglaterra
"Por tres meses trabajé en la oficina central de Fe
y Argentina, en Buenos Aires. Fue mi primera experiencia trabajando
en una ONG y realmente quedé impactada con el
nivel de organización. Me impresionó la buena
voluntad de todos los que allí trabajan, para cambiar
la situación de la educación en la Argentina. Tienen
un fuerte compromiso con la lucha contra las
desigualdades del sistema actual.
Trabajaba dos días por semana, pero intenté ayudar
tanto como fuera posible con mi español limitado.
Ayudaba con la administración general de los
proyectos y, junto con un grupo de voluntarios
nacionales, en el área de comunicación, a fin de
armar y poner en práctica un plan de publicidad para
que Fe y Alegría fuera más reconocida dentro de la
Argentina.
También fui a visitar uno de los centros educativos
en la provincia de Buenos Aires. Los talleres y las
actividades eran de alta calidad, y todos los niños
parecían disfrutar mucho del aprendizaje.
Después de haber visto lo que hace Fe y Alegría
estoy convencida de que proveen una educación de
calidad, proporcionándoles a los niños oportunidades
que nunca hubieran podido tener ¡Muchísimas
gracias Fe y Alegría Argentina!". |
María Pérez - España
“Era una oportunidad que no quería desaprovechar y
me enrolé. En Buenos Aires nos esperaba el Director
nacional de Fe y Alegría Argentina, que nos acogió
con los brazos abiertos. En San Miguel (afueras de
Buenos Aires] visitamos una de las escuelas, y
tuvimos más que suficiente para ver la realidad.
Como siempre, una de las cosas que más choca es ver
la sonrisa de los niños, cuando tú tan sólo eres
capaz de ver la pobreza y la miseria del entorno que
les rodea. Durante los días de voluntariado, en
ningún momento sentí estar
levantándome para ir al trabajo, sino que era algo
más bonito. Creo que el simple hecho de tener
contacto con la realidad te ayuda a ver las cosas
más claras, o simplemente te da otros ánimos o
alegría para hacer las cosas. En conclusión: como
experiencia, recomendable al 100% para todo el
mundo. La verdad que es la primera vez que siento
que mi trabajo sirve para algo positivo y no se
queda sólo en trabajo”. |
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Para
continuar desarrollando nuestra labor,
¡necesitamos de tu colaboración! |

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